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Zen: La energía del equilibrio

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Zen es el nombre en japonés de una tradición del budismo mahāyāna, cuya práctica se inicia en China bajo el nombre de chán y que más tarde se perfeccionó en Japón, de donde se la conoce como zen. Como toda escuela budista, el zen remite sus orígenes al budismo de la India. La palabra zen proviene del chino chán, que a su vez es una deformación del término sánscrito dhyāna, referido normalmente a meditación.

Del mismo modo llegaría a Corea, en donde se llamará son, y también a Vietnam en donde se conocerá como thiền. Nótese que los nombres antes mencionados son sólo distintas pronunciaciones para el mismo ideograma chino. En su evolución histórica sus enseñanzas variarán poco en su acomodo cultural y serán prácticamente las mismas.

El zazen es la práctica por excelencia de la meditación budista desarrollada por la escuela Sōtō japonesa. Esta técnica de meditación es sin duda la práctica del budismo zen más extendida y conocida hoy.

Es la clásica postura del Buda sentado en meditación. A menudo se ve esta posición en estatuas de Buda a través de todo Oriente: un hombre tranquilo con los ojos semicerrados, la espalda erguida, las piernas cruzadas en posición de loto. En el zazen esto se suele hacer sobre un pequeño cojín redondo llamado zafu en japonés, que ayuda a bascular la columna.

Hay diferentes aproximaciones al zazen. Algunas postulan que el flujo natural de la respiración y una posición cómoda, mientras que otras más novedosas tienen especial interés en asegurar físicamente una postura correcta. Las primeras son sin duda las más tradicionales y que más aparecen en los textos históricos.

Entre aquellas que enfatizan el componente físico encontramos la reciente del monje japonés Taisen Deshimaru, quien a partir de 1970 extenderá una red de centros por toda Europa y que aún hoy es la forma mayoritaria de conocer el zen en Europa. La regulación de la respiración y la postura de la columna, piernas y manos son esenciales.

No obstante, aunque en el tema físico hayan diferentes enfoques, en la aproximación doctrinal al zazen las diferencias casi no existen. Se requiere una atención constante pero tranquila por parte del practicante. El pensamiento se libera; ni piensa ni deja de pensar. Se deja pasar. No adhiere ni rechaza, como si las ráfagas mentales fueran nubes que atraviesan el cielo sin dejar rastro. Esta tranquila y atenta contemplación llevará al seguidor a descubrir su naturaleza búdica.

Tal como cuando dejamos de remover el agua de un estanque podemos al fin ver el fondo.

En japonés a esta acción de sentarse se le llama shikantaza, que junto al mushotoku o ausencia de intención, se conforma así una disposición en la práctica budista en donde se implica por sí misma la existencia de la iluminación ahora mismo; es decir en la comprensión de esa misma disposición. Es decir, es una enseñanza en donde el simple hecho de sentarse es ya un acto de armonía plena, de convertirse en Buda. Por tanto práctica y enseñanza a la vez. Es también llamada la práctica de la no-práctica. El principal exponente de esta enseñanza en sin dudas el monje Dōgen, cuya obra principal Shobogenzo viene a ser la guía fundamental de práctica y enseñanza de la escuela Sōtō.

En el budismo zen japonés, la otra escuela principal llamada Rinzai está especializada en los llamados koan. Los koans son un derivación de los gōng’ān chinos (literalmente caso público). En origen hacían referencia a diálogos y sucesos entre maestro y discípulo que eran registrados de manera escrita.

Ya en Japón, la escuela Rinzai los compilará y ampliará, y los usará como técnica de meditación y no sólo de mera reflexión y enseñanza. Un koan puede ser una pregunta sin aparente sentido. Una de las mas famosa es ¿cual es el sonido al dar palmas con una sola mano?. Otra es ¿cual era tu rostro original antes de nacer?. El practicante investigará este tipo de pregunta con una concentración total hasta que su razonamiento conceptual quede erradicado, y así pueda surgir prajna, la sabiduría intuitiva. Esto ocasionará un despertar (en japonés: satori, kensho) a su naturaleza búdica.

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