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Sistemas de información y campos de acción de la informática

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Como grupo de trabajo nos sentimos complacidos primeramente en presentar este trabajo, que es el fruto o resultado de una investigación detallada e interesante sobre los campos de acción o las aplicaciones de la computación en los diferentes ámbitos de la sociedad.

La información que encontraremos no es del todo nueva para nosotros, pues antes de haber iniciado esta investigación estábamos concientes del gran impacto social que tiene la informática en casi todos los ámbitos de nuestra sociedad.

Es para nosotros muy difícil el sólo imaginar lo que sería nuestro mundo si las computadoras no hubiesen sido inventadas. La computación ha llegado a ser en la actualidad parte de nuestra vida directa o indirectamente, pues aun cuando no estamos frente a una computadora, nos beneficiamos indirectamente de ellas debido a que hacemos uso de los servicios de las compañías y empresas que usan diariamente las computadoras.

En este trabajo hemos organizado la información de tal manera que sea de una lectura amena y que proporcione un contenido valioso para adquirir el mejor provecho y comprensión del tema que nos ha correspondido.

En general, hay mucho qué hablar en este tema, ya que las computadoras han tenido y siguen teniendo una gran influencia en nosotros en muchos y diferentes campos de acción, pero hemos organizado todo en temas centrales de los cuales se derivan los demás aspectos sobre la importancia y uso de las computadoras en la sociedad. También presentamos imágenes y fotos que harán la lectura mucho más amena y agradable, así como también facilitarán la comprensión de los temas.

LA COMPUTADORA: UN INVENTO QUE ESTÁ CAMBIANDO EL MUNDO

La informática ha ido creciendo a pasos agigantados en los últimos años a tal grado que nos es extremadamente difícil imaginar cómo serían nuestras vidas si no existieran las computadoras.

Paralelamente a su popularización, las computadoras han ido multiplicando sus aplicaciones en todos los campos de actividad: desde la investigación hasta la enseñanza primaria, desde las grandes empresas hasta el profesional independiente y el ocio. En este desarrollo la computación no sólo está cambiando la manera de hacer las cosas, sino la de representarlas y las formas de relación entre las personas.

El progreso de la microelectrónica y de la computación ha favorecido el desarrollo de las telecomunicaciones y una progresiva integración de ambas: digitalización, servicios de banda ancha, redes inalámbricas terrestres o vía satélite y redes de fibra óptica que transmiten sonidos, imágenes y datos a velocidades impresionantes.

Cuando las redes de computadoras empezaron a proliferar, se planteó el problema de la comunicación entre ellas, hasta dar origen a una red de redes a escala mundial (Internet), que como sabemos, ha revolucionado los métodos de investigación, formas de compra y pago de productos y servicios, la comunicación, productividad, entretenimiento, etc.




¿QUÉ ES LA INFORMÁTICA?

La informática o computación es la ciencia del tratamiento automático de la información mediante un computador (llamado también ordenador o computadora ya sea laptop o tablet).

Entre las tareas más populares que ha facilitado esta tecnología se encuentran: elaborar documentos, enviar y recibir correo electrónico, dibujar, crear efectos visuales y sonoros, maquetar folletos y libros, manejar la información contable en una empresa, reproducir música, controlar procesos industriales y jugar.

Informática es un vocablo inspirado en el francés informatique, formado a su vez por la conjunción de las palabras information y automatique, para dar idea de la automatización de la información que se logra con los sistemas computacionales. Esta palabra se usa principalmente en España. Computación se usa sobre todo en América y proviene de cómputo (o cálculo).

La informática es un amplio campo que incluye los fundamentos teóricos, el diseño, la programación y el uso de las computadoras (ordenadores).




LA COMPUTACIÓN EN LA SOCIEDAD

Nuestros días se caracterizan por un explosivo, colosal y omnipresente desarrollo de la técnica, y su aplicación cada vez más extensa a todos los ámbitos de la vida humana.

Sin duda alguna, el más significativo desarrollo tecnológico durante el último siglo, ha sido la construcción de computadoras de finalidades generales, capaces de hacer cosas que en el hombre se consideran como comportamiento inteligente.

El desarrollo tecnológico alcanzado por el hombre a finales del siglo XIX y principios del XX, los conocimientos acumulados en las distintas ciencias como la Matemática, favoreció el surgimiento teórico de la construcción de las computadoras, materializado en la primera mitad de este siglo.

La computadora es una máquina capaz de realizar una gran cantidad de cálculos aritméticos y procesos de control a una gran velocidad (procesos repetitivos y tediosos que desgastan al hombre). La computadora es una de las herramientas más poderosas de la sociedad actual.

La computación es el método idóneo para facilitar el registro, la elaboración y procesamiento de la información, así como los cálculos matemáticos para su análisis y para lograr la adopción de decisiones. En todos los sentidos la computación constituye una herramienta que ayuda a resolver los problemas que se presentan y esta ayuda no puede ni debe ser subestimada.

Las nuevas tecnologías de la información han permitido la rápida difusión de los conocimientos científicos, contribuyendo sin lugar a dudas a la introducción de nuevas técnicas en el desarrollo de la producción material y los servicios. Las grandes redes de computadoras y las novedosas tecnologías en las telecomunicaciones permiten hoy en día que la información pueda circundar el mundo a altas velocidades.

Es indiscutible que el desarrollo de determinadas ramas de las ciencias, en particular la electrónica, han revolucionado en unos pocos años la construcción de las computadoras, permitiendo su introducción vertiginosa en prácticamente todas las esferas de la vida del hombre moderno.

Tal es la influencia de la informática en la actualidad, que es popular decir que vivimos en LA ERA DE LA INFORMACIÓN, donde el poder personal o de un país se mide en cierta forma por la cantidad de información que posea.

Un dato que no es posible pasar por alto es el incremento de la industria informática. Ya no sólo se automatiza la producción, sino también la transferencia de conocimientos científicos a la producción y se produce en cierto sentido la automatización del proceso de obtención de nuevos conocimientos.

La computación permite formar una cadena de transferencia automática de los conocimientos nuevos a la producción; se crea un sistema que vigila automáticamente los logros mas recientes de la ciencia y forma una tecnología de producción donde la participación del hombre es como de mediador.




LA LLEGADA DE LAS COMPUTADORAS

Desde siempre, se ha pretendido mecanizar y agilizar el trabajo humano para que éste sea más rápido, eficiente y seguro. En la actualidad, esta cuestión ha adquirido mayor importancia, porque se necesita tratar una gran cantidad de información en tiempos relativamente cortos, con el objeto de tomar las decisiones oportunas. Para ello, se emplean las computadoras, que son máquinas capaces de realizar cálculos y procesos a gran velocidad, que pueden tomar decisiones rápidamente y que permiten agilizar el tratamiento de la información, la cual es procesada mediante una serie de componentes internos y externos.

Aunque los primeros intentos de construir una computadora mecánica se remontan al siglo XIX, no fue hasta bien entrado el siglo XIX cuando se construyeron los primeros modelos realmente operativos. Desde entonces, el progreso de las computadoras y de la computación ha sido vertiginoso. Cada día se dispone de nuevas máquinas más potentes, más veloces y más baratas, que hacen que nuestro trabajo sea más sencillo, más eficiente y más rápido.

Las computadoras se han introducido en todos los ámbitos de la actividad humana, hasta el punto que se hace difícil imaginar cómo sería el mundo sin ellas.




CAMBIOS SOCIALES Y TECNOLÓGICOS

En primer lugar, están los cambios sociales y de organización. El procesado de información se ha vuelto cada vez más visible e importante en la vida económica, social y política. Una prueba es el crecimiento estadístico de las ocupaciones especializadas en actividades de la información. Estas ocupaciones suponen hoy la mayor cuota del empleo en muchas sociedades industrializadas. La categoría más extensa es la de los procesadores de información (fundamentalmente trabajadores administrativos), seguida por la de productores de información, distribuidores y trabajadores de infraestructura.

En segundo lugar, está el cambio tecnológico. Las nuevas tecnologías de la información (IT) basadas en la microelectrónica, junto con otras innovaciones, como los discos ópticos o la fibra óptica, permiten enormes aumentos de potencia y reducciones de coste en toda clase de actividades de procesado de información (el término «procesado de información» cubre la generación, almacenamiento, transmisión, manipulación y visualización de información, que incluye datos numéricos, de texto, de sonido o de video). Los aspectos de procesado de información de todos los trabajos pueden cambiar a través de las IT, por lo que la revolución no se limita a las ocupaciones relacionadas con la información; por ejemplo, los robots industriales cambian la naturaleza del trabajo en las fábricas.

La informática y las telecomunicaciones (y también campos como la radiotelevisión o la edición) eran en el pasado sectores bastante diferenciados, que implicaban tecnologías distintas. En la actualidad, estos sectores han convergido alrededor de algunas actividades clave, como el uso de Internet. Los actuales dispositivos informáticos y de telecomunicaciones manejan datos en forma digital empleando las mismas técnicas básicas. Estos datos pueden ser compartidos por muchos dispositivos y medios, procesarse en todos ellos y emplearse en una amplia gama de actividades de procesado de información.

El ritmo de adopción de nuevas IT ha sido muy rápido, mucho más que el de otras tecnologías revolucionarias del pasado, como la máquina de vapor o el motor eléctrico. A los 25 años de su invención, el microprocesador se había convertido en algo corriente en casi todos los lugares de trabajo y en muchos hogares: no sólo está presente en los ordenadores, sino en una inmensa variedad de dispositivos, desde teléfonos o televisores hasta lavadoras o juguetes infantiles.




LA ERA DE LA INFORMACIÓN

El progreso técnico ha conducido al ser humano a elaborar sus formas de producción, de consumo y de ocio. A partir del siglo XVIII los desarrollos técnicos han comenzado a plantear dificultades de control efectivo. Asimismo, la cantidad de información relativa a personas, datos técnicos, estadísticas, documentación, ha ido creciendo considerablemente.

Tanto el control de las máquinas, como la ordenación y el accedo directo a toda esta información han requerido la invención de un aparato que sea capaz de reproducir algunos aspectos característicos de la capacidad mental humana, y que gracias a ello pueda actuar como auxiliar del hombre. Este aparato es lo que conocemos con el nombre de computadora.

La función de la computadora consiste en tratar la información que se le suministra y proveer los resultados requeridos. Esta descripción tan simple está definiendo algo monumental en la historia de la humanidad. Con anterioridad, las únicas formas de disponer de información estaban relacionadas con la palabra, ya fuera hablado o escrita. Por un lado, la palabra oral o memoria personal, por otro, la palabra escrita o memoria colectiva. Cualquiera de estos tipos de información requería, para su interpretación y para la obtención de una nueva información, la intervención inmediata del ser humano.

Evidentemente, la computadora es incapaz de hacer algo para lo que no ha sido programada, pero hay que comprender el adelanto que representa un aparato que tenga capacidad de realizar tareas mecánicas como, por ejemplo, la lectura de datos, el análisis de estos y su transmisión a otros aparatos, así como también la recepción de información y su registro en memoria. Ello evita al hombre tener que intervenir en la multitud de pequeños actos de escasa importancia y de una tediosa realización.




REVOLUCIÓN DE LA INFORMACIÓN

Sabiendo que estamos dentro de la Era de la Información, también hablamos de una Revolución de la Información, pues desde finales del siglo XX se han venido produciendo cambios fundamentales en la elaboración y el uso de la información. A lo largo de la historia, las sociedades humanas han tenido especialistas en información (desde los curanderos tradicionales hasta los directores de periódico) y tecnologías de la información (desde las pinturas rupestres hasta la contabilidad); sin embargo, hay dos tendencias relacionadas, una social y otra tecnológica, que apoyan el diagnóstico de que en la actualidad se está produciendo una revolución de la información.

EL RUMBO DE LA REVOLUCIÓN DE LA INFORMACIÓN

Algunos analistas consideran que el resultado de la revolución de la información será tan profundo como el cambio de la sociedad agrícola a la industrial (como se dio en la Revolución Industrial). Otros consideran que la transformación es esencialmente un cambio de una forma de sociedad industrial a otra, semejante al ocurrido en anteriores revoluciones tecnológicas.

Una cuestión fundamental es la velocidad a la que se adaptarán las instituciones sociales para aprovechar las nuevas formas de hacer las cosas que son posibles gracias a las nuevas IT. Aunque algunos empleos y algunos aspectos de la vida en las personas parecen haber cambiado muy deprisa, muchos otros dan la impresión de haberse visto relativamente afectados. A menudo, las nuevas IT se han introducido en sistemas de trabajo o de vida bien establecidos sin alterarlos radicalmente. Por ejemplo, la oficina tradicional «con secretarias que trabajan en teclados, notas escritas sobre papel e intercambio manual de documentos» se ha mantenido sorprendentemente estable aunque las máquinas de escribir hayan sido sustituidas por ordenadores.

La tecnología que suele ganar aceptación es la que encaja más fácilmente con las formas tradicionales de hacer las cosas. Por ejemplo, el fax, que podía aceptar documentos manuscritos o mecanografiados, y cuyo uso se delegaba a menudo a una secretaria, tuvo un gran éxito en la década de 1980. A comienzos de esa década se había predicho que el fax desaparecería pronto y sería sustituido por el correo electrónico, pero en la actualidad vemos todavía el uso del fax por las empresas y compañías como una alternativa extra al lado del correo electrónico.

Aunque no todos los analistas comparten la misma opinión al hablar del rumbo de la revolución de la información, lo que sí es cierto es que todos hemos sido y seguiremos siendo afectados de una u otra forma por este crecimiento de la informática en nuestra sociedad.




TENDENCIAS EN EL EMPLEO

La tendencia a adaptar una nueva tecnología a las estructuras establecidas, en lugar de empezar desde cero, se ha documentado en numerosas ocasiones. Es una de las razones por las que no se produjeron las inmensas pérdidas de empleos administrativos que se predecían a finales de la década de 1970 y principios de la siguiente, cuando se empezaron a utilizar los procesadores de textos a gran escala. Sin embargo, eso no es razón para suponer que las estructuras actuales permanecerán inalteradas. El interés industrial en nuevas formas de organización (tales como nuevas estructuras de gestión, coordinación de actividades a larga distancia mediante telecomunicaciones, teletrabajo y otras formas de trabajo a distancia) indica la voluntad de plantearse cambios.

A finales de la década de 1990 se puso de manifiesto la integración de las IT de oficina: cada vez se intercambiaba más material por correo electrónico (que por fin se estableció firmemente); muchos profesionales empleaban ordenadores o computadoras personales directamente (a menudo en casa o durante los viajes, además de en la oficina), y cada vez más ordenadores personales estaban conectados a una red. Sigue siendo objeto de debate si esto llevará a una pérdida de empleos administrativos. Algunos analistas consideran que la destrucción de empleos en sectores basados en oficinas (como servicios financieros, que emplean las IT de forma intensiva) son un indicio de lo que se avecina. Otros argumentan que los problemas de desempleo de las sociedades industriales están más relacionados con los cambios políticos y económicos que con el uso de nuevas tecnologías. De hecho están surgiendo nuevos servicios relacionados con la información, lo que crea nuevos empleos. Aunque es posible que hayan desaparecido algunos empleos en las oficinas, otros empleos administrativos tradicionales han aumentado de nivel para incluir funciones adicionales, que son posibles gracias a las nuevas IT, tales como la autoedición, la gestión de bases de datos o determinados servicios al cliente.

Ha habido un debate similar en torno a la calidad de la vida laboral. La revolución de la información, ¿ha aumentado o disminuido la cualificación de los trabajadores? ¿Ha mejorado las condiciones de trabajo o las ha degradado? Los datos de que se dispone hasta el momento indican un panorama de claroscuros. Desde luego, hay algunas áreas en las que han empeorado las condiciones y se ha perdido cualificación, y han aparecido muchos empleos poco cualificados, por ejemplo en la elaboración y distribución de comidas rápidas. Sin embargo, también existe una tendencia a aumentar el nivel de ciertos empleos, y hay una gran demanda de nuevas capacidades técnicas y de combinaciones de estas capacidades. No ha habido una reducción masiva en la cualificación.

Sí se ha producido una polarización de la fuerza laboral en cuanto a la cualificación del trabajo y niveles salariales; al mismo tiempo se ha ido abriendo una brecha entre los que tienen empleo y los que no. Independientemente de que esto se deba a la revolución de la información o a factores económicos y políticos más o menos coincidentes, es evidente la amenaza de una fractura social cada vez mayor entre los ricos en información y los pobres en información. Los primeros, a diferencia de los segundos, disponen de conocimientos técnicos para procesar información, de acceso a tecnologías avanzadas en su trabajo, y de dinero para invertir en IT en sus hogares.




LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN Y EL CONSUMIDOR

A un ritmo variable, las IT están penetrando en los hogares. La repercusión de las innovaciones en el sector de consumo puede ser sustancial. La difusión del automóvil hizo posibles nuevas formas de vida, con un aumento de las viviendas en la periferia urbana y de los centros comerciales en las afueras, así como una reducción en los servicios de trenes y autobuses.

La expansión de las IT de consumo está asociada con cambios en la forma de trabajar (por ejemplo, el teletrabajo), de jugar (nuevos sistemas de juegos domésticos), de hacer las compras (telecompra) y de aprender (productos multimedia de distintos tipos, como enciclopedias virtuales).

Las IT también se pueden utilizar para controlar funciones corporales (termómetros, pulsámetros o tensiómetros digitales) y para proporcionar un seguimiento y asesoramiento sanitario y de estilo de vida (recomendación de niveles de ejercicio, revisiones médicas o dietas). Hace tiempo que existen teléfonos de consulta que ofrecen asesoramiento y servicios médicos; éstos y otros servicios se ofrecen ya en Internet.




PROBLEMAS DE LA REVOLUCIÓN DE LA INFORMACIÓN

La introducción masiva de los automóviles privados supuso un fuerte desafío para el transporte público. De la misma manera, otros servicios públicos como la educación, podrían sufrir desafíos similares con la revolución de la información. La preocupación cada vez mayor por lo cambiante de las relaciones entre la actividad pública y la privada, se refleja en amplios debates sobre problemas potenciales, tales como:

  • Amenazas a la intimidad (acceso no autorizado a datos personales, aumento de la vigilancia de espacios públicos por cámaras de seguridad…).
  • El llamado aislacionismo (una reducción en las actividades compartidas, al dedicarse los individuos a sus propios intereses de forma aislada).
  • El ámbito de participación (¿hasta qué punto pueden las personas decidir sobre usos de las IT que les afectan?, ¿fomentan los nuevos medios de comunicación el surgimiento de nuevos movimientos sociales y de nuevas formas de grupos de intereses, grupos de presión y de movilización?).
  • Cuestiones sobre la propiedad del conocimiento (¿Quién tiene derecho a cobrar por qué tipos de información?, ¿deben amplios sectores de los medios de comunicación estar controlados por unas pocas empresas?, ¿cuál es el alcance de la libertad de información que debe practicar el Estado?).
  • El crecimiento explosivo de Internet ha hecho que se planteen importantes cuestiones relativas a la censura. El aumento de las páginas Web que contenían textos y gráficos en los que se denigraba a una minoría, se fomentaba el racismo o se exponía material pornográfico llevó a pedir que los suministradores de Internet cumplieran voluntariamente con unos determinados criterios.
  • La censura en Internet plantea muchas cuestiones. La mayoría de los servicios de la red no pueden vigilar y controlar constantemente lo que los usuarios exponen en Internet a través de sus servidores. A la hora de tratar con información procedente de otros países surgen problemas legales; incluso aunque fuera posible un control supranacional, habría que determinar unos criterios mundiales de comportamiento y ética.
    • Todo esto se suma a los problemas de desigualdad de información mencionados anteriormente. La revolución de la información implica sobre todo un cambio en el papel que desempeña en nuestra sociedad el procesado de información. No es sorprendente que se están planteando cuestiones fundamentales sobre el acceso a información de tipo íntimo o valioso, y sobre el uso que se hace de la misma.

      El resultado de la revolución de la información dependerá de las acciones y decisiones sociales, no sólo de los avances tecnológicos. Igual que las sociedades industrializadas adoptan diversas formas en todo el mundo, y existen muchas formas de vida dentro de las mismas, es probable que en el futuro haya una amplia gama de sociedades de la información. No obstante, como las nuevas IT permiten una comunicación más internacional, y hay cada vez más empresas que actúan en el mercado planetario, hay unas fuerzas muy potentes para que los elementos de distintas culturas del mundo se compartan en una escala sin precedentes.




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